jueves, 8 de septiembre de 2011

PECES DE FIESTA

Seguramente parezca el título de la entrada un poco ambíguo, pero la explicación es sencilla. Como en media España, los pueblos sorianos se tiñen de fiesta a finales de agosto principios de septiembre. Estas son las crónicas de las jornadas de pesca que se realizaron "al amanecer" de algunos de esos escarceos vespertinos.





En cuanto al horario, era claramente la hora de levanterse un factor limitante; unos días a las 11 y media, otros a las 12, otros a la 1... Y es que cuesta poco coger los bártulos e irse a pescar a las aguas del Duero, cuando este besa las murallas de mi pueblo. Un bañador, unas zapatillas zarrapastrosas para meterse en el río, la caña y el chaleco y en 20 minutos las ninfas ya surcan las aguas tomadas y sinuosas.



El tramo en cuestion aún puede dar cierta variedad de peces, como el barbo, la boga y algunas truchuelas arcoiris que se descuelgan de un coto intensivo que está.












Pero lo que realmente abunda y es un problema para el río son la cantidad ingente de alburnos, que por más que sean descastados por los pescadores, nunca jamas se podrán erradicar. Y es que estos pececillos son la mayor amenaza actual para el ecosistema: compiten mucho mejor por los recursos que los demás peces pasto y además devoran las puestas de otros peces. El resultado se está viendo en que la cantidad de capturas de peces pequeños es mínima, cosa que en los próximos años se verá en los peces más grandes, hasta tener un río virtualmente muerto. Esperemos que esta visión mía catastrofista no se haga realidad.


Concluyendo, me quedo con ganas de pescar un poco a seca, que con ninfa ya hemos estado todo el verano.
Un saludo a todos y que sea leve la llegada del nuevo curso.

martes, 5 de julio de 2011

MI LUGAR PREFERIDO III - MEJOR QUE NUNCA

Como todos los años por estas fechas, en las que disfruto unos días en la Villa de Almazán, me acerco a pescar al Duero en su parte media. Aquí cambia la película, de las aguas claras que presenta debajo del pantano de la Cuerda del Pozo, se pasa a un tomado contínuo, casi turbio, donde no da mucho gusto pescar, pero que guarda en sus aguas de las mejores sorpresas.





La pesca en estas aguas es casi exclusivamente a ninfa, donde las aguas tomadas favorecen esta práctica, aparte de que apenas suben a la superficie algunas bogas y alburnos, incluso habiendo una gran eclosión. Ahora en verano, lo que suele salir én la zona es una efémera bastante blanquecina y de un tamaño bastante grande ( del 12 o el 14), que llamamos aquí palometa (Oligoneuriella rhenana). Cuando sale en grandes cantidades, incluso los barbos, poco amigos de la superficie, las degluten afanosamente.





El mayor aliciente de ir a pescar a este lugar, es la variedad de especies que se pueden capturar, aunque sean en menor número de las que se podían conseguir antaño, antes de las contaminaciones con purines y la introducción de especies invasoras como la lucio-perca y el alburno, que están terminando, unos por competición y otras por depredación, con los peces pasto que habitaban antaño estas aguas, como la bermejuela, el escarcho y el "cabezota" o gobio. Durante este año, hablándolo con otros conmpañeros de los anzuelos, se ha visto un incremento de capturas de truchas comunes, no de muy gran tamaño, pero que da ánimos por una posible recuperación parcial del río.


------------------------Boga del Duero, con diferencia el pez más abundante.


---------------------------------------------Y otra más.


----El Gobio, que por estos lares llamamos "cabezota" es uno de los que está desapareciendo.


----------------------------- Otra boguita que entró al perdigón.



Las truchas arcoiris están presentes en el lugar, pero no me digan cual es su procedencia. Presumiblemente pueden venir de un coto que hay 7-8 km río abajo.




Los barbos, que ahora están inmersos en su período reproductor te pueden sorprender con su fuerza y sus carreras. Aunque hay ejemplares mucho más grandes que este, como uno que me rompió después de sacarme 30m de linea en apenas 10 segundos y corriente arriba.


De vez en cuando suena la flauta y se puede capturar alguna preciosa trucha común, pero desgraciadamente no abundan.

Espero que os haya gustado la entrada. Un saludo desde tierras Sorianas, recuperándonos de los San Juanes, la fiesta mayor de la Capital soriana.

martes, 14 de junio de 2011

HASTA EL 40 DE MAYO... PESCANDO EN EL DUERO

El Duero, en su parte alta, revela una de las mejores estampas que un pescador a mosca o cualquier paseante y amante de la naturaleza puede contemplar. Las montañas del Ibérico soriano se alzan majestuosas, reteniendo las nubes que descargan en el lado riojano y envolviendo las partes altas de los picos por esta vertiente.


Aparte de esta vista idílica, la verdad que el tiempo no acompañaba, y es que se hizo patente el refrán "Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo", con viento del noroeste que hacía la pesca bastante díficil y que calaba hasta los huesos, además de una temperatura que apenas rozaba los 18 al principio de la tarde. Ante el panorama un poco desalentador, se sumó el encuentro con Juanpa, un compañero de fatigas que había llegado antes al río, y que decía que las truchas ya se habían movido al medio día.



"Bueno, pues ya que estamos aquí, tiraremos cuatro cañazos a ver que pasa" dijo mi padre, poco convencido de que pudiera haber un buen resultado.


Pues eso hicimos, y viendo que no había actividad en la superficie, puse entonces un par de ninfas y me dirigí a unas corrientes con pozo. A los pocos lances en la deriva, la línea se paró en seco y cayó la primera truchuela de la jornada, a la que le seguiría otra pocos lances después.



Sin embargo, la verdad que lo de la ninfa no me entusiasma mucho, y a la mínima actividad en superficie, cambié a seca, poniendo un tricóptero bien grande en pelo de ciervo, que al menos se ve bien (lo dice un miope). Los resultados no se hicieron esperar mucho, cogiendo dos truchas en sendos remansos, un pelin más grandes que las anteriores, pero siguiendo la pequeña talla que exibieron durante la jornada.





La siguiente esd la misma trucha que la anterior, que refleja el fodo de plantas acuáticas del remanso.

Pescando al agua, conseguí algunas más picadas, dos de las cuales terminaron con la rotura del nailon en la clavada, cosa que achaco a la vejez del hilo del 12 que utilizaba en la punta. Eso de que las truchas se queden con la mosca me cabrea bastante, no solamente por la pérdida del artificial, sino también por el "piercing" que le dejas al pobre animal. Así que, un poco ofuscado, me reuní con mi padre que estaba en una rasera con un poco de corriente, y contra todo pronóstico, se divisaban algunas cebas, eso sí dispersas y no continuas en el tiempo. Aprovechamos entonces este acontecimiento para terminar la jornada con las últimas truchas del día que volvieron a las aguas heladas del Duero y que nos dejaron con un buen sabor de boca.



Un saludo a todos!!

jueves, 26 de mayo de 2011

NATURALEZA IMPRESIONANTE PERO POCA PESCA

En el día más caluroso hasta el momento de la primavera, nos dispusimos a pasar un día de pesca tras los rigores de los exámenes universitarios. El objetivo era ver cuál era el caudal de los ríos de montaña de la Sierra de Urbión y también echar unos lances en la Laguna Negra, en la cuál no pescabamos desde hace dos añitos.


Salimos de casa ya entrada la mañana, y llegamos a Vinuesa a eso de las 11, donde confluyen los ríos Revinuesa y Duero, entre otros, para formar el Pantano de la Cuerda del Pozo. Como podéis comprobar en la aplicación en el margen derecho, estaba bastante alto, y en algunos puntos las frías aguas besaban las cunetas de la carretera.


Tras ver que el "Revi" no llevaba un caudal muy grande, decidimos probar con las truchas de la Laguna Negra, que son las remanentes de lo que antes era un coto intensivo que particularmente me hizo pasar muy buenas tardes. El Ibón, testigo de las glaciaciones del Cuaternario, se presentaba impasible ante las rachas de viento que avecinaban tormenta y rodeado por la multicolor y exuberante flora primaveral. La pesca se avecinaba incómoda en estas condiciones, pero nos subió la moral que al cuarto lance, una pequeña arco iris siguiera de cerca mi estrímer sin finalmente atacarlo. Ese fue el único avistamiento de algo que se pareciera a una trucha en toda la mañana. Pero bueno, a falta de pan buenas son tortas, y nos divertimos un poco con los cachos que viajaban en cardúmenes recorriendo las orillas, además de deleitarnos con el paisaje y con la flora y la fauna de la zona.


Cacho de la Laguna Negra, que cayó en un tricóptero de ciervo



Prefoliación circinada, la forma de crecer los fronde de los helechos.


Otro ejemplar capturado con artes similares.



La lagartija roquera, Podarcis muralis, se deja ver entre los grandes pilares de piedra que abrazan la orilla de la laguna. En este caso creo que es un macho.


Finalmente, unos bocadillos fueron el mejor colofón para terminar una de tantas jornadas de pesca poco satisfactorias. Pero aun así disfrutamos de la naturaleza en su estado más puro.

Un saludo.







domingo, 30 de enero de 2011

RECUERDOS DEL VERANO EN EL RÍO DUERO

Coincidiendo con este vuelco en el tiempo en el que se puede pasear en manga corta por la capital de España, me vienen a la mente recuerdos de la calor que pasaba en verano cuando me cogía la bicicleta en dirección al Duero para pillar algun que otro pececillo.

Me aposentaba en una zona de corrientes, donde los peces se concentraban más al estar las aguas más oxigenadas, y en un solo lugar podía pasar horas y horas al límite de la insolación acompañado por el ruido de fondo de las cigarras. A esas horas no había un pez que se atreviera a subir arriba, salvo los alburnos, que en estas aguas proliferan, compitiendo por el alimento con bogas, escarchos y gobios (aquí llamados "cabezotas"), y que al final hacen que la jornada sea entretenida.



Así que, a falta de pesca con seca, es un buen momento para probar los barbos, bogas, truchas arcoiris y alguna común que pueblan estas aguas, con un aparejo de pesca a la polaca. En este caso meto en el final de la linea madre una "pedazo imitación" de lombriz del #6, un pelín chapucera, ya que estaba hecha con dos tiras de chenille unidas con el fuego del mechero; pero pesaba bastante, lo que hacía que la segunda ninfa, en este caso una típica imitación de ninfa de efémera, bajara a la zona de actividad de los peces.

Tras esta exposición, casi cualquier mortal hubiera pensado que las capturas conseguidas, mostradas a continuación, habrían entrado todas a la ninfa de efémera (por cierto parecida a la de esa entrada de hace años). Sin embargo ¡¡entraron a la imitación de lombriz!!! Aquí os pongo las bonitas arco iris que sucumbieron al estrafalario engaño.

Una vez más queda patente lo bonito de la pesca: Te pueden rechazar las moscas más bonitas y bien montadas, mientras que entran francas a una cosa que no sabes ni a lo que imita.


Un saludo a todos!!

lunes, 24 de enero de 2011

EL VIVAR DE FUENTIDUEÑA - ONCE AGAIN TO "KILL THE WORM"

Hola muy buenas, ya sé que hasta ahora he tenido el blog en hibernación, acorde a las fechas en las que estamos, gran parte de la culpa propiciada por los exámenes de enero. Pero tenía que salir de este abotargamiento, yendo a una cita que para mí ya se está convirtiendo en una especie de tradición: el Vivar de Fuentidueña.
Con gran ansia esperaba a que terminaran los exámenes, mientras unas oleadas de buen tiempo me hicieron plantearme visitar a estas arco iris a la orillas de las aguas del río Duratón. Pero, como casi siempre suele suceder, cuando comienza la libertad, sea fin de semana o puentes, el tiempo suele jugar una mala pasada al que pretende salir al campo. En este caso vientos fríos del Norte hicieron que la pesca casi fuera imposible, ya no solo la tiritona que entraba cuando la brisa penetraba como un puñal directa al corazón, sino tambien con el entumecimiento general de las manos, que apenas podía cerrar.


Pero sin saber como las truchas seguían allí, ante un sol helador que marcaba 4 ºC en el mercurio, merodeando en la superficie en busca de semillas o los pocos insectos que se atrevieran a eclosionar.

En este caso, en vez de los estrímeres coloridos que puede uno relacionar con la pesca de la arco iris repoblada, fueron las moscas pequeñas del 16 o el 18 las que resultaron ser las más productivas en las gélidas aguas.
Un saludo, y con esperanzas de pronto llegue el comienzo de una nueva temporada

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