Hola muy buenas, ya sé que hasta ahora he tenido el blog en hibernación, acorde a las fechas en las que estamos, gran parte de la culpa propiciada por los exámenes de enero. Pero tenía que salir de este abotargamiento, yendo a una cita que para mí ya se está convirtiendo en una especie de tradición: el Vivar de Fuentidueña.
Con gran ansia esperaba a que terminaran los exámenes, mientras unas oleadas de buen tiempo me hicieron plantearme visitar a estas arco iris a la orillas de las aguas del río Duratón. Pero, como casi siempre suele suceder, cuando comienza la libertad, sea fin de semana o puentes, el tiempo suele jugar una mala pasada al que pretende salir al campo. En este caso vientos fríos del Norte hicieron que la pesca casi fuera imposible, ya no solo la tiritona que entraba cuando la brisa penetraba como un puñal directa al corazón, sino tambien con el entumecimiento general de las manos, que apenas podía cerrar.
Pero sin saber como las truchas seguían allí, ante un sol helador que marcaba 4 ºC en el mercurio, merodeando en la superficie en busca de semillas o los pocos insectos que se atrevieran a eclosionar.
En este caso, en vez de los estrímeres coloridos que puede uno relacionar con la pesca de la arco iris repoblada, fueron las moscas pequeñas del 16 o el 18 las que resultaron ser las más productivas en las gélidas aguas.
Con gran ansia esperaba a que terminaran los exámenes, mientras unas oleadas de buen tiempo me hicieron plantearme visitar a estas arco iris a la orillas de las aguas del río Duratón. Pero, como casi siempre suele suceder, cuando comienza la libertad, sea fin de semana o puentes, el tiempo suele jugar una mala pasada al que pretende salir al campo. En este caso vientos fríos del Norte hicieron que la pesca casi fuera imposible, ya no solo la tiritona que entraba cuando la brisa penetraba como un puñal directa al corazón, sino tambien con el entumecimiento general de las manos, que apenas podía cerrar.


Un saludo, y con esperanzas de pronto llegue el comienzo de una nueva temporada
Comentarios
Saludos chagua.
Saludos Jose y que se de bien la pesca por esas tremendas rompientes.